lunes, 26 de marzo de 2012

Fallece el escritor italiano Antonio Tabucchi a los 68 años en Lisboa

Él lo confesó en alguna entrevista: muy frecuentemente soñaba en portugués. Antonio Tabucchi, el novelista italiano enamorado de Pessoa, de Lisboa, de Portugal y de la lengua portuguesa, murió la mañana de hoy domingo, a los 68 años, de un cáncer en el hospital de la Cruz Roja de la capital lusa, donde será enterrado el jueves, dando tiempo, según explicaba su viuda, a que se acerquen a Lisboa todos sus amigos franceses, italianos y españoles. Los telediarios portugueses, los boletines de radio, las ediciones digitales de los periódicos abrieron durante todo el día con la muerte de un escritor al que consideran suyo. Y su voz, en su perfecto portugués lastrado por su sonoro acento italiano, se colaba en muchas entrevistas que le recordaban y en las que, entre otras cosas, aseguraba que una gran parte de sí mismo era portuguesa. "Tengo una casa en Lisboa, mi mujer es portuguesa, mi familia es medio italiana y medio portuguesa", añadía, como explicación.

Su mitad italiana también se ha emocionado con la noticia de su muerte. No en vano Tabucchi, fue para muchos jóvenes italianos su primera relación sentimental con la literatura. Nació en Pisa en plena guerra mundial y conservó siempre la misma casa de infancia de la Toscana: "Nací el 24 de septiembre de 1943. Aquella noche los americanos empezaron a bombardear Pisa para liberarla de los nazis. Mi padre, subido en una bici, nos trajo a mi madre y a mí hasta aquí, donde vivían los abuelos".

Traducido a 40 idiomas, era el escritor italiano más conocido en el extranjero, el orgullo de una Italia de la que no estaba orgulloso en gran parte por culpa de Silvio Berlusconi. Porque Tabucchi, además de autor de obras inolvidables –Sostiene Pereira, Dama de Porto Pim, Nocturno hindú o Réquiem—, fue muchas cosas más. En Italia, por ejemplo, era notoria su actividad como apasionado de la política y brillante polemista. En los últimos años, su bestia negra –y la de Italia—era Silvio Berlusconi. Su útlimo artículos publicado, que apareció en EL PAÍS coincidiendo con la caída del anterior primer ministro, se titulaba precisamente Desberlusconizar a Italia, que empezaba así: "Los mercados europeos han 'despedido' a Silvio Berlusconi. Es un alivio saber a un monstruo semejante apartado de la vida pública. Pero no será tan fácil desberlusconizar Italia ni erradicar el microbio que ha difundido por toda Europa".

En 2004 obtuvo la nacionalidad de un país al que pertenecía, de hecho, desde hacía muchos años

Siempre supo dónde estaba. En un encuentro en Florencia en 1998, le confió al también escritor Manuel Rivas, que le preguntó, si no se sentía fuera de juego por su desencuentro con la tecnología: "Bueno, ¿sabe usted?, el fuera de juego es una posición que me conviene. En el fondo, todos los escritores están un poco fuera de juego, y sobre todo están fuera de juego los que creen que ocupan el centro del campo…".

Traductor de Pessoa

Tabucchi estudió y tradujo al mayor escritor portugués de todos los tiempos, Fernando Pessoa (1885-1935), al que también convirtió en héroe de ficción en algunos de sus escritos. Pero además se implicó a fondo, como en Italia, en la vida pública portuguesa. El secretario de Estado de Cultura, el escritor y editor Francisco José Viegas, resumió así el sentir de muchos: "Tabucchi no era solo el amigo íntimo de Lisboa, el amigo íntimo de nuestra literatura, el gran divulgador de Pessoa, era el más portugués de todos los italianos". Su novela más conocida, Sostiene Pereira, cuenta la historia de un periodista tristón, solitario y adicto a las omelettes a las finas hierbas de los cafés lisboetas que decide jugársela un día contra la dictadura de Salazar. Tabucchi no limitó su compromiso a la literatura: apoyó explícitamente a Mário Soares en su candidatura a la Presidencia de la República y, posteriormente, se presentó como candidato del Bloco de Esquerda para el Parlamento Europeo. En 2004 obtuvo la nacionalidad de un país al que pertenecía, de hecho, desde hacía muchos años antes, tal vez desde que en su juventud descubriera con asombro la obra de Pessoa y decidiera aprender portugués para poder leer sus libros en su lengua original.

Zita Seabra, responsable de la editorial Quetzal, donde Tabucchi publicó muchas de sus novelas en portugués, ha recordado a la agencia Lusa su conocimiento profundo del alma portuguesa, su rigor a la hora de aprobar las traducciones que se hacían de sus obras en portugués y su "mal genio" cuando la llamaba por teléfono porque el butano se le había acabado o el aspirador había dejado de funcionar.
La Casa de Pessoa de Lisboa le rendirá un homenaje particular: el 2 de abril organizará la lectura del único libro que Tabucchi escribió directamente en portugués, Réquiem. Antes, el jueves, será enterrado en el cementerio dos Prazeres, al norte de Lisboa, donde, en 1935, también fue enterrado Fernando Pessoa.

Por: Antonio Jiménez Barca / Pablo Ordaz
Fuente: http://cultura.elpais.com/cultura/2012/03/25/actualidad/1332681908_033472.html

martes, 13 de marzo de 2012

Presentación de Martha Alles

Librería Mr. Books, La Casa de las Palabras, tiene el agrado de invitarlo a la presentación y firma de libros de la escritora argentina Martha Alles, una de las más grandes exponentes en gestión por competencias y autora de varios libros de Talento Humano.

Martha estará visitando el Ecuador para dictar el “Diplomado de Gestión por competencias para la Dirección de los Recursos Humanos” en el Hotel Sheraton, del martes 27 al viernes 30 de marzo. El lunes 26 de marzo, la Dra. Alles estará en Mr. Books de Mall el Jardín a las 18:00, presentando sus libros, autografiando los mismos, y compartiendo un breve discurso sobre temas relacionados. La entrada es gratuita.
Con el gentil auspicio de Corporación FANAEM

Sobre la autora:

Martha Alicia Alles es profesora universitaria en carreras de grado y posgrado en la Universidad de Buenos Aires, Universidad de Palermo, Universidad Católica de Salta, Universidad Católica de Santiago del Estero, Siglo XXI de Córdoba, Universidad Nacional de Tucumán. Es conferencista en entidades educativas y empresarias. Colaboradora habitual en diarios y revistas especializadas. Presidenta de Martha Alles S.A. empresa Consultora en Recursos Humanos.

Sobre el Diplomado:

El Diplomado de Gestión por Competencias tiene una duración de 28 horas, las cuales serán impartidas en cuatro sesiones de 7 horas cada una, en las instalaciones del Holet Sheraton- Quito.
Informes Corporación FANAEM: 2558290/ 2528438/ 099827257.

lunes, 12 de marzo de 2012

Una muestra sobre el editor de Puig, de Almendra, de todos

En la historia de la cultura popular y la literatura argentinas el nombre de Jorge Álvarez ocupa un lugar clave. Este hombre de 79 años que acaba de regresar a la Argentina después de vivir más de tres décadas fuera del país contribuyó de forma decisiva, desde 1963 y hasta su exilio en el 76, a la transformación del mercado editorial y a la invención de toda una época. Alcanza con decir, a modo de resumen ilustrativo, que publicó los primeros libros de autores ahora canónicos como Ricardo Piglia y Manuel Puig, que descubrió y editó a bandas como Manal y Vox Dei, y que fundó tres editoriales y un sello discográfico. Ahora, una muestra en la Biblioteca Nacional se propone poner en perspectiva la tarea llevada adelante por este hombre que alguna vez dijo que había querido hacer “una guerrilla del rock”. Organizada en dos partes (la primera parte centrada en su labor como editor; la segunda en su labor como productor discográfico), la muestra propone reconstruir, a través de imágenes, textos, tapas de libros y discos, y objetos diversos, el recorrido de esta figura clave de los 60, para reflexionar, a través suyo, sobre el significado de toda una época.

Jorge Álvarez editor
A principios de los 60, un cliente habitual de la librería y editorial en la que Álvarez trabajaba vino con la idea de un libro para publicar. El cliente era David Viñas y el libro una biografía de Evita. Álvarez les propuso el libro a sus jefes, que lo rechazaron, y ese rechazo le sugirió la idea de armar su propio proyecto editorial. El libro al final no se concretó, pero sí la editorial, que bajo el nombre de Jorge Álvarez editor lanzó poco después su primer título:Cabecita negra, de Germán Rozenmacher. Fue el puntapié inicial de un largo y ecléctico catálogo que incluyó títulos tan diversos entre sí como Literatura y Realidad política, de Viñas, y los primeros números de Mafalda; Los oficios terrestres, de Rodolfo Walsh, y Mi amigo el Che, de Jorge Rojo. “Lo que pasa es que había muy buenos escritores en esa época. Me caían libros buenísimos de todas partes. Era muy fácil en un punto”. Tan fácil que decidió que no le alcanzaba con Jorge Álvarez editor. “Sentía que no pasaba nada. Yo les decía ‘vamos, hagan cosas, muévanse’. Y como no pasaba nada, decidí hacerme la competencia”. Y fundó De la Flor y Tiempo Contemporáneo. “Después lo que pasó es que nos agarró la política económica de Krieger Vasena y no pudimos sobrevivir a eso”.

Tal vez una de las principales virtudes de Álvarez fuera su capacidad para captar talentos y organizar equipos. Rodolfo Walsh y Ricardo Piglia, entre otros, actuaban como asesores literarios, los diseñadores gráficos Ronald Shakespear y Rubén Fontana se encargaban del diseño de las tapas, y a ellos se sumaba un grupo de abogados y gente de diverso origen, que colaboraban con el proyecto. Esto, sumado a una intuición brillante para captar tendencias y la audacia para adentrarse por donde otros no se aventuraban, explican la importancia que alcanzó el sello, a pesar de su corta duración.

En la muestra se podrán ver, además de imágenes, fotos y recortes de diarios, las tapas de los libros de Jorge Alvarez editor, así como las de los otros proyectos editoriales fundados en la misma época por Álvarez: De la Flor y Tiempo Contemporáneo.

Mandioca y Talent
Tras la quiebra de la editorial y el cierre de la librería, que funcionaba como uno de los principales centros de reunión de los intelectuales de la época, Álvarez decide crear un sello discográfico, Mandioca. El lanzamiento del sello, que arrancó con tres simples de artistas por entonces desconocidos (Manal, Miguel Abuelo y Cristina Platé) fue un éxito, con varios recitales en el teatro Astral y una gira por el país. Duró apenas dos años, durante los cuales editó 21 discos simples y 5 long plays. Entre ellos, además de Manal y Miguel Abuelo, Moris, Tanguito, Vox Dei. “Vox Dei entonces se llamaban Match 4 y cantaban en inglés, como casi todas las bandas del momento. Yo los convencí de que se cambiaran de nombre y que empezaran a cantar en castellano”.

La labor de Álvarez como productor musical no termina, sin embargo, con Mandioca, ya que al poco tiempo de su cierre fundó, dentro de Microfón, un subsello llamado Talent, en el cual editó, entre otros, a Pescado Rabioso, Sui Géneris e Invisible. Siguió dentro de Talent, produciendo discos, hasta el 77, año en que, en una fiesta organizada por Torre Nilsson recibe una advertencia directa: le dicen que está ayudando a crear una cultura juvenil contestataria. Sólo le quedaba el exilio.

En la muestra se podrá seguir cronológicamente esta trayectoria a través de tapas de discos, reseñas de revistas como Primera Plana y Pin up y recortes de diarios. El visitante se encontrará, asimismo, con objetos inhallables, como el primer afiche de lanzamiento del sello Mandioca, además de instalaciones de objetos de la época, provistos por coleccionistas. Habrá un escenario ficticio con siluetas de cartón de algunas de las figuras que formaron parte del sello, y se podrán ver partes de un documental sobre Álvarez, a cargo de Aníbal Esmoris.

Inmigrante en el tiempo
“Estoy enterado de lo que pasa y también de lo que no pasa”, dice cuando se le pregunta a Álvarez si está enterado acerca de la escena actual. “Hay muchas cosas pero son todas a nivel local, lo que falta es alguien capaz de dar oportunidades, de promover, de hacer que eso sea más grande. Es tan fácil dar oportunidades, permitirle a la gente que haga lo que sabe hacer, es lo único que hace falta”. Se muestra, asimismo, escéptico frente a la posibilidad de que el libro impreso termine sucumbiendo frente al digital, aunque se ataja, en seguida, señalando que “siempre me ha costado mucho la ciencia ficción”. Mucho más tajante es al hablar de la descarga de música en internet. “El artista tiene que cobrar porque sino ¿de qué vive? El que quiere un disco que labure y que lo compre.”

La muestra, que contará con la presencia de Ricardo Piglia, Horacio González y el mismo Jorge Álvarez en la inauguración, estará abierta desde el 15 de marzo hasta el 30 de abril. Dentro de ese marco también se organizarán, el 22 y el 23 de marzo, unas jornadas, bajo el lema Revisar los 60. La experiencia de Jorge Alvarez. Rogelio García Lupo, Ronald Shakespear, Aníbal Esmoris, Juan Mendoza y Oscar Steimberg, son algunas de las figuras que participarán de las mesas de debate.

Por Miguel Petrecca
Fuente: http://www.revistaenie.clarin.com/literatura/muestra-jorge-alvarez_0_663533839.html

Recital “el tallo de Las Lunas” de Jetzy Reyes


Librería Mr. Books, tiene el agrado de invitarle al recital de “El Tallo de las Lunas” de la autora ecuatoriana Jetzy Reyes, por motivo del lanzamiento de su último poemario. La acompañara Francisco Proaño Arandi con su comentario crítico.

El evento se llevará a cabo el día jueves 15 de marzo a las 18:30 en Mr. Books de Mall El Jardín. La entrada es gratuita.

De el tallo de Las Lunas -2 Poemas-

Poema inaugural:

Te ha iniciado La Noche
la sorda Noche que destila vinagre en tus costados sucios
clarividentes siguen el rastro de La Luna de Huesos
Los Perros que olisquean la sangre de tu mutilada lengua

extrañas alfareras de garfios en la red
modelan Valdivias for export

algunos amasan Soles de Viento
y empeñan sus rayos de fertilidad

No puedes preguntar si también Otros tiemblan
con Los Niños de las alcantarillas inyectándose lodo

Sobre la autora:

BIOGRAFÍA MÍNIMA.- Jetzy Reyes es poeta, cantante y gestora cultural. En 1995 publicó el poemario “lluevo”, y en dos años consecutivos fue cantautora finalista del festival OTI. En el campo de la gestión cultural, dirige grupo alma Gestum, y ejecuta varias jornadas de divulgación estética, como "Imaginarios" en el año 2008.

Actualmente es responsable del programa "Educación de la percepción`` en Jardín Botánico de Quito, mediante la implementación de conferencias de arte y la conducción de talleres de creatividad para todas las edades.

Madre de cuatro hijas, tiene varios libros inéditos y está grabando su primer CD, con temas que fusionan ritmos latinoamericanos con jazz, especialmente blues.

miércoles, 29 de febrero de 2012

Savater gana el Premio Primavera con una novela de humor y sátira


Si en una coctelera se mezclan El Decameron, La Guía Michelín y Los últimos cuentos de Canterbury -todo ello salpicado con humor filosófico y desenfado narrativo- nos encontramos con Los invitados de la princesa, la obra con la que el filósofo Fernando Savater (San Sebastián, 1947) ha ganado hoy el XVI Premio Primavera de Novela, convocado por la editorial Espasa y dotado con 200.000 euros. Por primera vez en 16 años este galardón ha quedado sin finalista (categoría dotada con 30.000 euros).

Imaginen a periodistas, artistas, profesores y escritores aislados en una isla por la erupción de un volcán durante la celebración de un “congreso cultural”. Una isla solo conocida por su gastronomía y cuya presidenta (a la que cariñosamente llaman la princesa) quiere situar en el mapa por algo más que por los fogones. Es el planteamiento ideal para ajustar cuentas con unos cuantos personajes, posibilidad que, sin embargo, un Savater risueño descarta al otro lado de la línea telefónica: “Cada personaje hace lo suyo y la mirada es la del protagonista, un joven periodista donostiarra enviado por una revista vasca para cubrir el congreso; tiene esa admiración de la juventud por los grandes y venerables escritores, es una mirada un poco a lo Tintín”.

Es una celebración de la gastronomía, una excusa para hablar del mundo académico
Quizá Savater haya puesto algo de sí mismo en ese Tintín donostiarra. La obra no en vano está dedicada a algunos de sus autores de cabecera: Boccaccio, Chaucer… y tiene ecos de la literatura fantástica de Jean Ray y de H.P. Lovecraft. Es una celebración de la gastronomía, una excusa para hablar del mundo académico y, además, una ocasión para introducir en un contexto tan savateriano, lo inesperado e irreal: “No es una novela de humor pero hay humor, imaginación, hay muchos elementos fantásticos y reflexivos y un poco de ironía. De todas formas no puedo evitar introducir el humor hasta en los artículos más serios”.

Savater ha querido dejar al margen las alusiones directas a la actualidad. Uno de los personajes por ejemplo es un profesor universitario, pero el repaso de su biografía y peripecias se realiza sin más pretensiones que hacer una descripción tierna e irónica de la vida universitaria. “Cuando quiero escribir en serio sobre estos temas lo hago mediante artículos o ensayos”, afirma Savater y recuerda que con Los invitados de la princesa la prioridad ha sido “el disfrute del lector”.

Estructurada en los siete días de la semana, el relato culmina con el recibimiento a la Princesa (que había quedado atrapada en el continente durante la erupción volcánica). Savater no desvela más detalles pero advierte en tono tranquilizador: “No es como [la serie de televisión] Perdidos”.

“La novela complacerá hasta a los más exigentes lectores porque está llena de guiños y complicidades para disfrutar de ella desde el principio hasta el final", ha afirmado durante la ceremonia Ángel Basanta, escritor, crítico y portavoz de jurado. Basanta ha remplazado a Ana María Matute, la presidenta del jurado. Otros miembros del mismo han sido Antonio Soler, Ramón Pernas (director del ámbito cultural de El Corte Inglés), y Ana Rosa Semprún (directora general de Espasa). El año pasado el premio recayó en Raúl del Pozo, por El reclamo

La novela ha sido seleccionada entre 454 manuscritos en español, 100 más que el año pasado, enviados desde 26 países. Los más participativos fueron España, con 275 manuscritos; seguido de Argentina y México, con 26 cada uno; Estados Unidos, 16 y Colombia 15.

Entre sus innumerables ensayos, artículos y obras de reflexión, el género de ficción no ha sido nunca ajeno a Savater. En 1993 quedó finalista del Premio Planeta con El jardín de las dudas; en 2008 ganó ese mismo galardón con La hermandad de la buena suerte.

A. FRAGUAS
FUENTE: http://cultura.elpais.com/cultura/2012/02/29/actualidad/1330513110_507337.html

viernes, 17 de febrero de 2012

Rey de reyes


A la altura de la página 80 de El rey pálido sucede algo inesperado, extraordinario. Se nos anuncia un “Prefacio del autor” y, allí, el responsable de todo el asunto arranca con un “Aquí el autor” y –como jugando, como solía hacerlo para curtirse y fortalecerse, al tenis con el viento en contra– nos lanza una cantidad de advertencias que, tal vez, lleguen demasiado tarde, pero que son igualmente bienvenidas. Y, sí, el autor. Y literatura de autor. Y la firma y la afirmación como estilo y –entre notas al pie marca de la casa– la confesión de que El rey pálido es básicamente una autobiografía sin ficción, con elementos adicionales de periodismo reconstructivo, psicología organizativa, educación cívica elemental, teoría fiscal y demás, y una “memoria vocacional” donde todo es verdad sin serlo del todo. Y, a continuación, se enumera una cantidad de condiciones para un contrato mutuo entre autor y lector.

El autor es, se sabe, David Foster Wallace (1962-2008), acaso la mente más brillante e influyente de su generación (muchos apuntan ya que su influencia resultará nefasta y que su genio debería empezar y terminar en sí mismo; otros, como Zadie Smith en su reciente Cambiar de idea, en Salamandra, apuntan cosas más interesantes sobre su radiación) y, ahora, mito suicida en ascenso del que El rey pálido es la piedra fundamental de vida literaria después de la muerte física. El rey pálido –una década en el disco duro de su ordenador y cerebro, inconclusa y póstuma, ordenada por el editor Michael Pietsch a partir de cientos de páginas y archivos y anotaciones; se anuncian dos libros más de ficciones breves y de ensayos dispersos– es también una suerte de summa creativa donde confluyen todos los recursos y obsesiones de Wallace: la mirada macro para lo micro, descubriendo aquello que siempre estuvo allí pero que nadie se había detenido a observar (leyendo cómo Wallace mira el afuera comprendemos cómo Wallace piensa para sus adentros), la necesidad de saberlo y enseñarlo todo sobre el tema escogido, la estructura atomizada de capítulos/cuentos, el constante pendular entre la precisión científica y la emoción desatada, y entre lo deprimente y lo euforizante.

Coincidiendo ahora con la reedición de La chica del pelo raro (también en Mondadori y donde se incluye “Hacia el oeste, el imperio del avance continúa”, una de las escarpadas y vertiginosas cimas de su obra), puede entenderse a El rey pálido como contracara complementaria de La broma infinita, su magnum opus novelística (también recién reeditada). Otra novela única de ideas fijas, otro reparto numeroso, la inmersión en una atmósfera controlada y supuestamente “divertida”. Porque mientras El Tema –o uno de sus muchos temas– de La broma infinita es la adicción desenfrenada al mundo del entretenimiento, El rey pálido opta por ocuparse del aburrimiento como ética y estética, instalándose en una agencia tributaria de Peoria, Illinois, 1985. Oficina a la que un día llega un veinteañero de nombre David Foster Wallace, quien es y no es aquel que lo arma y desarma.

Así –al igual que títulos encomiables como Casa desolada de Charles Dickens, Moby Dick de Herman Melville, La pianola de Kurt Vonnegut, Algo ha sucedido de Joseph Heller, JR y Su pasatiempo favorito de William Gaddis o Y entonces llegamos al final de Joshua Ferris–, El rey pálido es otra trabajosa y muy trabajada gran novela sobre el trabajo que pone a trabajar a ese trabajador que es el lector.

El rey pálido. David Foster Wallace Mondadori 551 páginas
Pero, por encima de todo, El rey pálido es una novela del lenguaje. O, mejor dicho, de David Foster Wallace como idioma más que como, apenas, estilo. Aquella instancia a la que sólo acceden los grandes y a la que –advertencia– cuesta seguirlos. Wallace creía que “la buena narrativa debe reconfortar a quien está alterado y alterar a quien se siente cómodo”.

Misión cumplida.

Digámoslo así: entrar a la alteradora y reconfortante El rey pálido equivale a sumirnos como becarios explotables, y a hacer horas extra a las órdenes de un jefe tan exigente como imprevisible. Pero, ah, de golpe todo hace clic y encaja, y el placer de poder contar que uno estuvo allí. El idioma impuesto al servicio de los impuestos como hasta hora impensable y torrencial motivo narrativo. La mecánica de la burocracia mutando a folletín zombi cuya conclusión prometía una conjura entrópica digna de Thomas Pynchon. Tal como están las cosas, El rey pálido es algo así como si el nabokoviano Charles Kinbote de Pálido fuego se hubiese sentado a escribir una temporada completa de The Office. Pero que a nadie espante o disuada la falta de final. Nada le interesaba o preocupaba menos a Wallace que la última página: “Las novelas son como matrimonios. Tienes que estar de ánimo para acometerlas no por lo que será la experiencia sino porque te sientes tan triste cuando se acaban”. Así, como en todo matrimonio perfecto, hay en El rey pálido momentos de irritación feroz y tedio casi estupidizante que –lo comprendemos enseguida– es el modus operandi de Wallace para enfrentarnos, de pronto, a instantes de una brillantez y gracia encandiladores en abismo. Otro chiste sin final, ni remate, sí; pero la ganancia aquí pasa por el viaje y no por el destino final, en las horas de escritorio y no en la vuelta a esa otra oficina llamada hogar.

En uno de los ensayos incluidos en Hablemos de langostas, Wallace definió los relatos de Kafka como “una especie de puerta”, y nos propuso “que nos imaginemos acercándonos y llamando a esa puerta, cada vez más fuerte, llamando y llamando, no sólo deseando que nos dejen entrar sino también necesitándolo; no sabemos qué es pero lo sentimos, esa desesperación por entrar, por llamar y dar porrazos y patadas. Y que por fin esa puerta se abre... y se abre hacia afuera: porque durante todo el tiempo ya estábamos dentro de lo que queríamos”. Lo mismo, pienso, podría decirse e imaginarse de El rey pálido.

“Y estoy seguro, chicos, de que ahora ya saben lo extremadamente difícil que es mantenerse alerta y concentrado en lugar de ser hipnotizado por ese monólogo constante dentro de sus cabezas. Lo que todavía no saben es cuántos son los riesgos en esa lucha.” Así les habló Wallace, en 2005, a los graduados del Kenyon College. Sus tan inspiradoras como inquietantes y ominosas palabras pueden leerse y releerse ahora en el librito This is Water: Some Thoughts, Delivered on a Significant Occasion, about Living a Compassionate Life.

Años antes tuve el placer de cruzarme con él en otro campus made in USA.

No puedo decir que conocí a DFW porque estuve con él apenas por una hora o dos en un bar. Pero sí puedo afirmar que no voy a olvidarlo. Gracioso, simpático, tímido, inteligente, con ese look de Björn Borg grunge y ese pañuelo sobre la frente y anudado en la nuca, como queriendo mantener bajo control todo lo que burbujeaba y hervía ahí adentro.

“Es que sudo mucho”, me dijo, me acuerdo.

Nuestro turno ahora.

De sudar.

Es sano, hace bien, y se eliminan tantas toxinas.

Si no, claro, siempre se puede leer la muy bien refrigerada Libertad de Jonathan Franzen.

Por: Rodrigo Fresán
Fuente:http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/libros/10-4568-2012-02-13.html

martes, 14 de febrero de 2012

Amores Imposibles



Librería Mr. Books, la casa de las palabras, tiene el agrado de invitar a usted con motivo del mes de amor, a la presentación de “Amores Imposibles” cuentos de amor y tragedia, por la narradora guayaquileña Ángela Arboleda.

El espectáculo de cuentos está relacionado con el amor, pero esta vez las historias mezclan humor con tragedia pues todas narran con risa de por medio amores imposibles, amores irrealizados.

Los asistentes podrán disfrutar de un agradable momento, y una divertida forma de ver los tropiezos y rupturas del corazón. ¡No se lo pierda!

El evento se realizará en dos presentaciones:

Guayaquil: Miércoles 15 de febrero a las 18h30, en Mr. Books de Mall de Sol.
Quito: Jueves 16 de febrero a las 18h30, en Mr. Books de Mall el Jardín.

La entrada es gratuita.

Sobre  la autora

Es escritora y amante de la narración oral. Creó el Festival Internacional Un Cerro de Cuentos, que hoy empieza su quinta edición en homenaje al cerro Santa Ana.
Es escritora y narradora, comunicadora social y publicista, aunque en el camino desistió de esta última profesión, luego de haber ejercido como creativa.
sus 39 años está empeñada en conservar la tradición oral y en impulsar la investigación con adultos mayores porque son ellos, dice, los que conservan la memoria.
Es su pasión, esa que heredó de su padre, Antonio Arboleda, y que creció en ella cuando su madre le dijo que el lenguaje era la mejor herramienta para defenderse en la vida. Ahora sabe que es cierto, que el cuento es su mejor arma en la vida.